El hotel se encuentra en una zona tranquila, bien ubicada y sin ruido. El estacionamiento es limitado y no cerrado; si no hay espacio, se deja el auto en la calle, aunque el personal comenta que lo vigilan. No cuenta con amenidades como tal, pero dispone de un ĂĄrea de comedor donde ocasionalmente incluyen desayuno sin costo y una sala de estar comĂșn, aunque esta Ășltima puede resultar incĂłmoda por el uso constante del personal que se acuesta en los sillones.
La habitaciĂłn es pequeña pero funcional, con buena luz natural, cocineta equipada (microondas, frigobar y parrilla de inducciĂłn), utensilios completos y smart TV. La cama es cĂłmoda, pero las almohadas son muy altas e incĂłmodas; no hay cobijas, solo una sĂĄbana y una manta pequeña bajo solicitud. El clĂłset y la plancha estĂĄn disponibles, aunque esta Ășltima estaba en mal estado. El baño es reducido, con excelente presiĂłn de agua y amenidades completas, pero el lavamanos presenta olor constante a drenaje, lo que indica falta de mantenimiento. Destacan positivamente la cafetera con cĂĄpsulas Nespresso y la opciĂłn eco friendly de agua de refill en el pasillo.
En general, es un hotel limpio, bonito y con atenciĂłn amable y educada. A pesar de algunos detalles, es un lugar al que sĂ se volverĂa.