El desayuno era lo mĂnimo para un hotel, eso sĂ, encontrar mesa es imposible y hasta tienen que traer mesas del exterior para medio completar un par de clientes mĂĄs, pero todo horrible, el servicio del personal era lo mĂnimo en un hotel, no groseros pero ni el buenos dĂas o buenas noches te regresan. Solo tiene un elevador de baja capacidad que, aunque fĂĄcilmente 3 personas con sobrepeso moderado (nada mĂłrbido ni exagerado) y sobraba un poco de espacio, se sentĂa claustrofĂłbico y a veces se tenĂa que esperar tanto que bajar las escaleras era mĂĄs fiable. El pasillo del hotel a mi parecer daba un aspecto pasado de moda y tĂ©trico pero personalmente creo que le quedaba bien, algo vintage. La habitaciĂłn era un poco pequeña pero nada diferente a hoteles de poca estancia, el baño era horrible con miles de detalles y que no nos los hayan mencionado me pareciĂł horrible porque o lo desconocĂan o no les importa. En ambos casos es imperdonable.