A ver, no es que el sitio estuviera mal, es que no es un hotel, es una residencia de estudiantes y la habitaciĂłn es como tal. Dos camas de 90, una estructura de armario y estanterĂas y un baño minĂșsculo. Muy espartano. TambiĂ©n, aunque solo a unos 15 minutos del centro en coche, estĂĄ en el monte enmedio de la nada, sin transporte ni tiendas ni restaurantes alrededor, esto hay que tenerlo en cuenta. Dicho esto, el personal muy amable, y para pasar un par de noches si llevas coche no estĂĄ mal, teniendo en cuenta el precio. Tiene lo bĂĄsico: sĂĄbanas, toallas, calefacciĂłn y gel de ducha. Ah, y desayuno, nada espectacular, pero mĂĄs que suficiente.