Lo Ășnico bueno que tiene el hotel es la vista y la ubicaciĂłn, el resto deja mucho que desear. Podria ser un cinco estrellas y con suerte llega a ser un tres.
La caja fuerte no funcionaba. Debia utilizarse con la llave (tarjeta de la habitación), pero nos dijeron que no funcionaba porque debian usar una llave o código que no tenian, y que las cajas se desconfiguraron por el cambio de año (fumos el 8 de enero, es decir que nadie pudo usarlas en ese tiempo).
El desayuno horrible, los jugos no tienen sabor a nada, el huevo revuelto estaba crudo. Pedi si podian hacerlo mĂĄs cocido, en lugar de hacer huevo nuevo, la chica sacĂł huevo de la bandeja, lo llevo a recalentar. Al minuto vinieron otros pasajeros pidiendo lo mismo.
Faltaban vasos, servilletas, cubiertos... todo lo tuvimos que pedir.
El gimnasio tiene solo una cinta de correr, una bici y un escalador. Ni siquiera mancuernas o un banco/colchoneta para hacer abdominales.
La atenciĂłn de las recepcionistas deja mucho que desear, pareciera como si no tuvieran ganas de trabajar, cero hospitalidad ni simpatia. En ningĂșn momento preguntan si se te ofrece algo, si tenĂ©s alguna duda o cuestion en que puedan ayudar... SĂłlo les interesa cobrar la estadia. Por supuesto tampoco agradecieron el pago cuando abonamos al ingresar, o al hacer el check out haber elegido alojarse con ellos, ni desear un buen viaje... Muy limitadas de palabra, sonrisa, amabilidad