El hotel es hermoso. Es una antigua casa de época amueblada elegantemente en uno de los cerros mås importantes de Viña. A menos de dos cuadras hay calles repletas de bares y restaurantes para ir a comer o tomar algo, queda a unas 6 cuadras de la playa y del reloj de Viña.
El desayuno es completo, y la atenciĂłn es super amable.
Lo Ășnico para criticar, es que nos tocĂł una habitaciĂłn en la que el baño estaba separado del cuarto, en otra habitaciĂłn, ya que (segĂșn nos explicaron al llegar), no podĂa remodelarse por ser patrimonio nacional...y 5 de las 10 habitaciones tenĂan el baño incluĂdo en la misma, y 5 por fuera. Era algo incĂłmodo tener que salir de la habitaciĂłn y cruzar el pasillo para entrar al baño.
Exceptuando eso, el resto todo perfecto. La cama SUPER cĂłmoda, el wifi funciona bien y la decoraciĂłn es impecable.