Con este hotel he tenido mis altibajos y, en general, me voy bastante decepcionado, con la sensaciĂłn de haber pagado mucho dinero por algo que de resort solo tiene el nombre. El personal, eso sĂ, ha sido muy agradable, especialmente una de las recepcionistas. A travĂ©s de WhatsApp responden rĂĄpido y tratan de ayudarte en todo para que la estancia sea lo mĂĄs cĂłmoda posible, pero da la impresiĂłn de que este hotel tuvo un pasado mucho mejor.
Las instalaciones estån muy degradadas y hay muchos bichos dentro de las habitaciones, como gusanos y geckos. El olor del baño es continuo e insoportable, imposible de eliminar. Ducharse con agua caliente es pråcticamente misión imposible, no funciona.
La bañera de las cabañas estaba llena de hormigas, no tenĂa agua y, para colmo, encontramos dentro un cuchillo enorme. La puerta del balcĂłn no cerraba correctamente y la limpieza es muy deficiente: en cuatro dĂas solo vinieron una vez. No hay productos bĂĄsicos de baño. Reconozco que, tras quejarnos, el personal reaccionĂł rĂĄpido y nos ofreciĂł un cambio de habitaciĂłn.
La ubicaciĂłn y las vistas son espectaculares: en lo alto de una colina, rodeado de selva. Eso sĂ, necesitas transfer para absolutamente todo. El Ășltimo baja a las 10 y, aunque recepciĂłn intenta ayudarte, en tres ocasiones el transfer solicitado nunca apareciĂł. Todo se gestiona por WhatsApp o llamadas, pero la cobertura en El Nido es pĂ©sima
Para rematar, el precio del transfer cambiĂł al hacer el check-out: de 100 PHP pasaron a p