Es la primera vez que me hospedĂł en Manzanillo, escogimos este hotel porque se ve bonito por fuera. Es un hotel bĂĄsico, no tiene espacio en la habitaciĂłn para poner tus maletas, es decir, un sillĂłn o banca o algo asĂ, la habitaciĂłn es muy pequeña y solo tiene una silla, lo que no me gustĂł para nada y de verdad se vuelve algo incĂłmodo, es el diseño de las habitaciones, de lado derecho del hotel, me parece que no tienen separaciĂłn, comparten el mismo ventanal, no hay como tal una separaciĂłn entre habitaciones y por lo mismo, se escucha, literal, todo de las habitaciones contiguas. No suelo hacer este tipo de comentarios, porque entiendo que es difĂcil mantener un hotel en buen estado, pero las regaderas estaban llenas de sarro. Lo que me gustĂł es que tiene club de playa, muy pequeño, pero Agusto. cuando llegamos a la alberca llevaba una botella de agua y lo primero que me dijeron al sentarnos, es que estaba prohibido entrar con alimentos y bebidas, dado que habĂa un grupo de jĂłvenes con su botella,. refrescos y papas y asĂ mismo fue con toda la gente que estuvo ahĂ, los dos dĂas que estuvimos, llevaban su botana, refrescos y alcohol de otra parte, claro que Ăbamos a consumir ahĂ, pero no entendĂ la dinĂĄmica del lugar. Los precios estĂĄn bastante accesibles y los mesero, fuera de la chica que me hizo ese comentario y me atendiĂł ese dĂa, el demĂĄs personal, muy amables. No tengo punto de comparaciĂłn con los hoteles en Manzanillo, pero no regresarĂa a ese, buscarĂa otra opciĂłn.